Con Elgato Studio, puedes ajustar la calidad de grabación desde el panel de configuración de grabación. Hay un control deslizante que se mueve entre «Bajo» y «Máximo», con distintos niveles intermedios. Este ajuste controla la cantidad de detalle que se conserva en la grabación.
El control deslizante de calidad permite ajustar el nivel de compresión que se aplica al vídeo. Todas las grabaciones se comprimen para reducir el tamaño del archivo, y este ajuste te permite controlar la intensidad con la que se aplica dicha compresión.
Con ajustes de calidad más altos, se aplica menos compresión. Se conservan más detalles del original y la imagen se mantiene más nítida, pero el archivo ocupa más espacio de almacenamiento.
Con ajustes de calidad más bajos, se aplica una mayor compresión. El tamaño de los archivos se reduce, lo que resulta útil cuando el espacio de almacenamiento o la velocidad de carga son limitados. Es posible que se pierdan algunos detalles, aunque la diferencia suele ser sutil con ajustes moderados.
El formato, la resolución y la velocidad de fotogramas influyen cada uno de forma independiente en el tamaño del archivo. La calidad determina el nivel de detalle que se conserva dentro de esos parámetros.
Los ajustes de calidad más bajos son una buena opción cuando el tamaño del archivo es una prioridad. Si vas a grabar sesiones largas, dispones de poco espacio de almacenamiento o vas a subir material en el que el tamaño del archivo es más importante que el detalle a nivel de píxeles, desplazar el control deslizante hacia «Bajo» te ayudará a mantener las grabaciones compactas.
En el caso de los contenidos que se visualizan a un tamaño reducido o en pantallas de dispositivos móviles, la diferencia visual entre los ajustes de calidad inferior y superior es menos perceptible.
Los ajustes de mayor calidad conservan más detalles en tus grabaciones. Esto es especialmente importante cuando el material contiene movimientos rápidos, texturas finas, texto pequeño o degradados de color sutiles, ya que en esos casos los artefactos de compresión son más visibles.
Si tienes pensado editar el material grabado, empezar con una calidad superior te ofrece más posibilidades a la hora de trabajar en la posproducción. El etalonaje, el recorte y la recodificación se benefician de contar con más detalle en el archivo original.
Deslizar el control hacia «Máximo» también es una buena opción cuando el espacio de almacenamiento no es un problema y se desea obtener la grabación más nítida posible.
La diferencia entre la calidad «Baja» y la «Máxima» es considerable. Con la misma resolución, velocidad de fotogramas y formato, una grabación con calidad «Máxima» puede ocupar varias veces más espacio que una con calidad «Baja».
Por ejemplo, una grabación de 10 minutos a 1080p y 60 fps con H.264:
El uso de un formato más eficiente, como HEVC o AV1, reduce estos tamaños en aproximadamente un 30 % en todos los niveles de calidad. Grabar con una resolución o una velocidad de fotogramas más bajas también reduce el tamaño del archivo.
Elgato Studio muestra una estimación del tamaño de archivo por minuto en el panel de configuración de grabación. Esta cifra se actualiza a medida que ajustas la calidad, la resolución, la velocidad de fotogramas y el formato, lo que te permite ver el impacto en el almacenamiento antes de empezar a grabar.
La configuración de calidad adecuada depende del uso que le vayas a dar a tus grabaciones y del espacio de almacenamiento del que dispongas.
Si no sabes muy bien por dónde empezar, prueba con la segunda o tercera muesca del control deslizante. Graba un clip corto, comprueba el tamaño del archivo y la calidad visual, y ve ajustando a partir de ahí. Siempre puedes cambiar la configuración entre una grabación y otra para encontrar el equilibrio que mejor se adapte a tu flujo de trabajo.
Abre Elgato Studio, ajusta el control deslizante de calidad y empieza a grabar.
PRODUCTOS EN EL ARTÍCULO